Fascitis plantar

¿Qué es?

La fascia plantar es como una goma elástica que suelta y contrae con el movimiento. También, absorbe el peso y la presión. Debido a esta función, la fascitis plantar puede ocurrir por varias razones: entre los más comunes es la sobrecarga de actividad física o ejercicio. Los atletas son particularmente propensos a la fascitis plantar y por lo general, la padecen.
Otra razón es el exceso de correr, saltar, u otras actividades que pueden provocar fácilmente el esfuerzo repetitivo o excesivo del tejido y llevar a desgarros e inflamaciones, lo que provoca pasar de dolor moderado a severo. Los atletas que cambian o aumentan la dificultad de sus rutinas de ejercicios también son propensos a sufrir la fascitis plantar en su nivel severo.
El primer sí­ntoma de la fascitis plantar es la aparición de un dolor intenso en la zona interna del talón.
A primera hora de la mañana este dolor se hace más intenso, debido a que ha estado en reposo durante la noche y el pie se encuentra más rígido. A lo largo del día, la molestia va disminuyendo en la mayoría de los casos. También es más intenso, por ejemplo, después de largos viajes en los que la fascia plantar se relaja y se destensa; al levantarse y empezar a caminar es cuando notamos más ese dolor.
En algunos casos, el dolor producido por la facitis plantar, puede ir acompañado de hinchazón leve y enrojecimiento en la zona afectada.
Mayor sensación de sensibilidad en la parte interna del talón.
Dolor en la planta del pie cuando subimos escaleras.

Cómo lo tratamos

Si conseguimos destensar la fascia plantar, el dolor desaparecerá con mayor rapidez y lograremos que el tratamiento aplicado sea mucho más efectivo; un tratamiento que sólo un podólogo profesional puede aplicar y que debe llevarse a cabo ante los primeros síntomas de dolor. Por ello, es recomendable acudir al podólogo lo antes posible y no esperar a que el dolor se vuelva más intenso. De no tratar la fascitis plantar en su fase inicial, esta dolencia puede hacerse crónica y el paciente se verá obligado a dejar de realizar la actividad física o deporte al que estaba habituado.
En cualquiera de estos casos, el podólogo recomendará el uso de plantillas personalizadas terapeúticas como la mejor solución para terminar con el dolor.

En PODORONDA las fascitis crónicas las tratamos con la novedosa técnica EPI (electrolisis percutánea intratisular). Al ser un tratamiento doloroso lo aplicamos con anestesia.

En las fascitis, la combinación de plantillas con las sesiones de EPI nos permite conseguir unos resultados excelentes.

Fascitis plantar

¿Qué es?

La fascia plantar es como una goma elástica que suelta y contrae con el movimiento. También, absorbe el peso y la presión. Debido a esta función, la fascitis plantar puede ocurrir por varias razones: entre los más comunes es la sobrecarga de actividad física o ejercicio. Los atletas son particularmente propensos a la fascitis plantar y por lo general, la padecen.
Otra razón es el exceso de correr, saltar, u otras actividades que pueden provocar fácilmente el esfuerzo repetitivo o excesivo del tejido y llevar a desgarros e inflamaciones, lo que provoca pasar de dolor moderado a severo. Los atletas que cambian o aumentan la dificultad de sus rutinas de ejercicios también son propensos a sufrir la fascitis plantar en su nivel severo.
El primer sí­ntoma de la fascitis plantar es la aparición de un dolor intenso en la zona interna del talón.
A primera hora de la mañana este dolor se hace más intenso, debido a que ha estado en reposo durante la noche y el pie se encuentra más rígido. A lo largo del día, la molestia va disminuyendo en la mayoría de los casos. También es más intenso, por ejemplo, después de largos viajes en los que la fascia plantar se relaja y se destensa; al levantarse y empezar a caminar es cuando notamos más ese dolor.
En algunos casos, el dolor producido por la facitis plantar, puede ir acompañado de hinchazón leve y enrojecimiento en la zona afectada.
Mayor sensación de sensibilidad en la parte interna del talón.
Dolor en la planta del pie cuando subimos escaleras.

Cómo lo tratamos

Si conseguimos destensar la fascia plantar, el dolor desaparecerá con mayor rapidez y lograremos que el tratamiento aplicado sea mucho más efectivo; un tratamiento que sólo un podólogo profesional puede aplicar y que debe llevarse a cabo ante los primeros síntomas de dolor. Por ello, es recomendable acudir al podólogo lo antes posible y no esperar a que el dolor se vuelva más intenso. De no tratar la fascitis plantar en su fase inicial, esta dolencia puede hacerse crónica y el paciente se verá obligado a dejar de realizar la actividad física o deporte al que estaba habituado.
En cualquiera de estos casos, el podólogo recomendará el uso de plantillas personalizadas terapeúticas como la mejor solución para terminar con el dolor.

En PODORONDA las fascitis crónicas las tratamos con la novedosa técnica EPI (electrolisis percutánea intratisular). Al ser un tratamiento doloroso lo aplicamos con anestesia.

En las fascitis, la combinación de plantillas con las sesiones de EPI nos permite conseguir unos resultados excelentes.

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